lunes, 29 de septiembre de 2008

EDITORIAL

En este mes patrio nos complace llevar a sus manos el segundo Mazetú. La realidad actual de nuestro país, llena de fiestas y atentados, nos conduce a reflexionar no sólo por qué el hombre está cada vez más alejado de Dios, sino también qué debemos hacer los que estamos cerca de Él para servir de puente entre nuestra Iglesia y la sociedad. Como discípulos, el Maestro nos llama a ser luz en las tinieblas, a proclamar y a vivir su Palabra, cuyo mandamiento más urgente es: “¡Ámense!”. Esperamos que disfruten este número y que reciban y compartan cada uno de sus mensajes.

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